(Bloomberg News, editado por Reflejos)
La probabilidad de que una mujer se case para los 25 años bajó a menos de la mitad a medida que más estadounidenses optan por cohabitar con sus parejas románticas en lugar de casarse, según un estudio del gobierno de los EEUU.
La proporción de mujeres que viven con hombres sin casarse casi se cuadruplicó a un 11 por ciento en el 2010 de un 3 por ciento en 1982, de acuerdo con datos publicados por los Centros de Control y Prevención de Enfermedades. Para los hombres, la proporción se incrementó a un 12 por ciento en el 2010 de un 9 por ciento en el 2002, dijo Casey Copen, un demógrafo en el Centro Nacional de Estadísticas de la Salud.
El cambio hacia arreglos de vivienda prematrimoniales contribuyó a un retraso en el primer matrimonio tanto para mujeres como hombres. La recesión que comenzó en el 2007 también pudo haber tenido un rol ya que las parejas jóvenes evitaron el compromiso debido al desempleo y a la incertidumbre en la seguridad financiera. Entre el 2006-2010, las mujeres y hombres se casaron por primera vez a una edad mayor que en años anteriores.
"En el clima económico actual, muchos adultos jóvenes están reacios a casarse", dijo W. Bradford Wilcox, director del National Marriage Project en la Universidad de Virginia en Charlottesville, que monitorea la salud del matrimonio. "Pueden estar subempleados o desempleados o no saber lo que les depara el futuro. Están siendo precavidos".
La edad promedio para el primer matrimonio era de 25.8 para las mujeres y de 28.3 para los hombres, según los CDC con sede en Atlanta, que estudiaron a 12,279 mujeres y 10,403 hombres entre 15 y 44 años de edad. La proporción de mujeres que nunca se habían casado en el momento de ser entrevistadas se elevó a un 38 por ciento en el periodo del 2006-2010 de un 34 por ciento en 1982.
"A pesar de las altas expectativas de que se casarán eventualmente, los adultos jóvenes en los EEUU están posponiendo el primer matrimonio", dijeron los CDC. "La cohabitación se ha convertido cada vez más en la primera unión co-residencial formada entre adultos jóvenes en los EEUU".
Tendencias de cohabitación
• Entre las mujeres, 68 por ciento de las uniones formadas entre 1997-2001 comenzaron viviendo juntos en lugar de mediante el matrimonio.
• Para los hombres, vivir juntos era más común entre los hispanos nacidos en el extranjero con un 20 por ciento, seguido de un 15 por ciento entre los hombres hispanos nacidos en los EEUU.
• Aproximadamente 10 por ciento de los hombres con un título universitario estaban actualmente cohabitando comparado con un 27 por ciento de hombres con menos de una educación a nivel preparatoria.
• Cincuenta y cinco por ciento de mujeres afroamericanas y 49 por ciento de mujeres hispanas nacidas en los EEUU nunca se habían casado en el periodo del 2006-2010, dijeron los CDC.
• La proporción era de 39 por ciento entre mujeres asiáticas y 34 por ciento para mujeres blancas.
• Aquellas con más educación tenían una mayor probabilidad de haberse casado por primera vez.
• La proporción de mujeres actualmente casadas por primera vez era de un 37 por ciento entre aquellas sin una educación de preparatoria o diploma equivalente, comparado con un 63 por ciento entre aquellas con un título de maestría o mayor.
• Cuando se trata de divorcios, la probabilidad de que un primer matrimonio dure cuando menos 10 años era de un 68 por ciento para las mujeres y un 70 por ciento para los hombres que se casaron entre 2006 y 2010, y disminuyó a un 50 por ciento después de 20 años de casados.
• Las mujeres y hombres que vivían con ambos padres biológicos a la edad de 14 tenían una mayor probabilidad de que su primer matrimonio durara 20 años.
¿Son más saludables las mujeres casadas?
Las personas casadas son generalmente más saludables que las personas sin casarse, según varios resultados de salud. Algunos estudios encontraron, por ejemplo, que el matrimonio mejora ciertos resultados de salud mental, reduce el uso de algunos servicios de salud de alto costo (como las clínicas de reposo), e incrementa la probabilidad de tener cobertura de seguro médico. Además, existe una literatura emergente que sugiere que crecer con padres casados está asociado a una mejor salud en la edad adulta. El matrimonio tiene efectos mixtos en el comportamiento de la salud - conduciendo a comportamientos más saludables en algunos casos (menos consumo excesivo de alcohol) y menos comportamientos saludables en otros (aumento de peso). Para otros resultados clave de la salud - en particular, medidas de condiciones específicas de salud física - los efectos del matrimonio siguen siendo ignorados en gran medida por estudios rigurosos.
(Fuente: "The Effects of Marriage on Health: A Synthesis of Recent Research Evidence", por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EEUU)